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Webinario sobre el papel de los BPD y las IFD en el fomento de la financiación del desarrollo liderado localmente para la transformación agrícola

El evento de aprendizaje analizó cómo los bancos públicos de desarrollo (BPD), las instituciones de financiación del desarrollo (IFD), las organizaciones de agricultores y otros actores locales pueden colaborar para que la financiación agrícola sea más pertinente a nivel local, accesible y capaz de responder a las necesidades de los pequeños agricultores, las cooperativas y las mipymes agrícolas. A partir del informe Desarrollo liderado localmente e instituciones de financiación del desarrollo: el caso de British International Investment, así como de experiencias prácticas de Rwanda y Eswatini, los participantes debatieron cómo los actores locales pueden contribuir de manera más significativa a la definición de las prioridades de desarrollo, el diseño de productos financieros y la ejecución de inversiones agrícolas. Los debates mostraron que la financiación liderada localmente no consiste únicamente en dirigir más recursos hacia las instituciones locales. También requiere una mayor capacidad de acción local, instrumentos financieros accesibles, un diálogo continuo con las partes interesadas y alianzas que combinen la financiación con apoyo técnico y organizativo.

Webinario sobre el papel de los BPD y las IFD en el fomento de la financiación del desarrollo liderado localmente para la transformación agrícola

7 de julio de 2026 | En línea

Introducción

Los BPD agrícolas y las IFD desempeñan un papel importante en la financiación de la transformación agrícola, los medios de vida rurales, la seguridad alimentaria, el empleo y el crecimiento económico inclusivo. Sin embargo, muchos actores esenciales para el desarrollo agrícola local —entre ellos, pequeños agricultores, cooperativas, mujeres emprendedoras, jóvenes agricultores, mipymes agrícolas y empresas informales— siguen enfrentándose a grandes obstáculos para acceder a servicios financieros asequibles y adecuados.

Organizado por la Plataforma Agri-PDB en colaboración con el Programa FO4ACP del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el evento de aprendizaje examinó cómo la financiación del desarrollo puede reflejar mejor los principios del desarrollo liderado localmente. Reunió las aportaciones de Sandra Martinsone, autora del informe Desarrollo liderado localmente e instituciones de financiación del desarrollo: el caso de British International Investment; de la Asociación de Agricultores INGABO de Rwanda; y de la Corporación de Financiación del Desarrollo de Eswatini (FINCORP).

La sesión abordó tres preguntas principales:

  • ¿Quién define los desafíos del desarrollo y las soluciones propuestas?
  • ¿Quién se beneficia en última instancia de la financiación del desarrollo y con qué propósito?
  • ¿Cómo pueden evolucionar las relaciones entre las instituciones financieras y los actores locales de manera que reconozcan los conocimientos locales y refuercen la apropiación local?

Planteamiento del contexto: qué significa el desarrollo liderado localmente para los BPD y las IFD

Sandra Martinsone explicó que el desarrollo liderado localmente parte de la idea de que las iniciativas de desarrollo tienen más probabilidades de ser eficaces, transformadoras y sostenibles cuando los actores locales participan en la definición de prioridades y la formulación de soluciones.

Por tanto, el desarrollo no debe simplemente ofrecerse «a» las comunidades locales. Debe concebirse y ejecutarse con los actores locales, reconociendo sus conocimientos, capacidad de acción, prioridades e intereses a largo plazo.

La presentación destacó cinco objetivos de la localización:

El concepto de «actores locales» va más allá de los gobiernos nacionales. Incluye a las mipymes, las empresas locales de importancia estratégica, las empresas informales, las comunidades afectadas por las inversiones, los titulares de conocimientos locales e indígenas, los sindicatos, las cámaras de comercio, los gobiernos locales, las mujeres, los jóvenes y otros grupos desatendidos o marginados.

Se identificaron tres dimensiones de la localización:

  • Capacidad de acción: la capacidad de los actores locales y nacionales para identificar sus propios problemas, prioridades y soluciones;
  • Recursos: la cantidad, calidad y accesibilidad de la financiación transferida a los actores locales; y
  • Formas de ser: el respeto de la identidad, los conocimientos, los valores y las formas de trabajo locales.

Capacidad de acción local

La capacidad de acción se refiere a si los actores locales pueden participar de forma significativa en la definición de las prioridades de desarrollo y la toma de decisiones de inversión.

Entre las preguntas pertinentes para los BPD y las IFD figuran las siguientes:

  • ¿Se consulta a los agricultores, las cooperativas, las mipymes y las comunidades afectadas antes de establecer las prioridades de inversión?
  • ¿Están representados los actores locales en los órganos de decisión y los procesos de inversión?
  • ¿Se diseñan los productos financieros de acuerdo con las necesidades identificadas localmente?
  • ¿Apoyan las inversiones los mercados locales, los sistemas alimentarios y los sectores de importancia estratégica?
  • ¿Cómo demuestran las instituciones financieras su rendición de cuentas ante las comunidades a las que pretenden servir?

La presentación señaló que la participación de las partes interesadas por parte de las IFD suele ser puntual, en lugar de sistemática. Las decisiones de inversión pueden seguir estando dirigidas desde las sedes, mientras que las comunidades locales, los agricultores y las organizaciones de la sociedad civil tienen una influencia limitada sobre las estrategias y prioridades de inversión.

Recursos accesibles localmente

La dimensión de los recursos se refiere al destino de la financiación del desarrollo, sus condiciones y sus beneficiarios.

Entre las preguntas clave figuran:

  • ¿Qué proporción de la financiación llega a empresas de propiedad y gestión locales?
  • ¿Llegan los recursos a quienes más los necesitan?
  • ¿Son accesibles para los clientes más pequeños los procedimientos de financiación, los requisitos legales y los procesos de solicitud?
  • ¿Son adecuados los umbrales de inversión y los costos de financiación?
  • Cuando se utilizan intermediarios, ¿están arraigados localmente y rinden cuentas sobre el destino final de los fondos?

Los elevados umbrales de inversión, el alto costo del capital, la dependencia de intermediarios y el uso limitado de instrumentos concesionales pueden impedir que las mipymes arraigadas localmente y las empresas informales accedan a la financiación del desarrollo. Su informe también pide una mayor alineación con las estrategias nacionales de desarrollo, las políticas industriales, los planes climáticos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Principales desafíos para la financiación agrícola liderada localmente

  • Pasar de la consulta a una participación significativa: las partes interesadas locales deben participar desde el inicio en la elaboración de las estrategias nacionales, sectoriales y de inversión mediante mecanismos de consulta periódicos e inclusivos.
  • Equilibrar la viabilidad financiera con las necesidades de desarrollo: aunque la viabilidad financiera sigue siendo importante, los BPD y las IFD deben evitar centrarse únicamente en proyectos fácilmente financiables y utilizar garantías, financiación concesional, financiación combinada y asistencia técnica para apoyar inversiones con un alto valor para el desarrollo.
  • Apoyar los mercados locales y los sistemas alimentarios: las inversiones agrícolas también deben evaluarse por su contribución a las cadenas de valor locales, la seguridad alimentaria, el acceso a bienes y servicios esenciales, la generación de valor añadido local y la reducción de la dependencia de las importaciones.
  • Dar prioridad a la propiedad local: un mayor apoyo a las empresas de propiedad y liderazgo locales puede contribuir a mantener los beneficios, los ingresos fiscales y las inversiones dentro de la economía local.
  • Llegar a los actores informales y desatendidos: los BPD y las IFD deben colaborar más estrechamente con las organizaciones de agricultores, las cooperativas, las instituciones financieras locales y los bancos nacionales de desarrollo, manteniendo al mismo tiempo condiciones de financiación transparentes y un seguimiento adecuado.

Experiencia de la Asociación de Agricultores INGABO y CPF INEZA en Rwanda

François-Xavier Mbabazi, director ejecutivo de la Asociación de Agricultores INGABO, presentó la experiencia de una organización de agricultores que trabaja con CPF INEZA, una institución financiera local, para desarrollar un producto de crédito agrícola específicamente adaptado a los productores de yuca.

INGABO es una organización nacional de agricultores con más de 20 años de experiencia apoyando a pequeños agricultores en distintas cadenas de valor agrícolas. Sus actividades abarcan semillas de calidad, escuelas de campo para agricultores, buenas prácticas agrícolas, agricultura climáticamente inteligente, acceso a mercados e incidencia.

La organización cuenta con 16 051 agricultores miembros, organizados en 90 cooperativas de seis cadenas de valor de cultivos principales. Las mujeres representan el 55 % de los miembros y los jóvenes, aproximadamente el 20 %. Aunque la agricultura aporta alrededor del 27 % del PIB de Rwanda, menos del 6 % del crédito bancario formal llega al sector.

El producto ZAMUKA Cassava

Tras una investigación y un diálogo entre múltiples partes interesadas en el marco del Programa FO4ACP, supervisado por el FIDA, INGABO y CPF INEZA diseñaron conjuntamente el producto ZAMUKA Cassava.

Sus principales características incluyen:

  • Una reducción de la tasa de interés del 24 % al 18 %;
  • Un período de gracia adaptado al ciclo de producción de la yuca;
  • El reembolso después de la cosecha;
  • Solicitudes presentadas a través de cooperativas;
  • Oficiales de crédito dedicados y seguimiento conjunto; y
  • Financiación para semillas, fertilizantes, producción y comercialización.

La colaboración asigna responsabilidades claras a cada actor participante:

La experiencia demostró que las organizaciones de agricultores pueden actuar como intermediarios de confianza entre los bancos y los agricultores. Su conocimiento de las condiciones locales de producción puede reducir las asimetrías de información, facilitar el seguimiento y ayudar a las instituciones financieras a diseñar productos más pertinentes.

Resultados e impacto

Desde su lanzamiento en noviembre de 2021, el producto ZAMUKA Cassava ha desembolsado aproximadamente 1 080 millones de RWF, equivalentes a unos 745 793 USD. Los desembolsos anuales aumentaron de aproximadamente 140,4 millones de RWF en 2021 a 305 millones de RWF en 2025.

Solo en 2025:

  • Se llegó a 484 agricultores y grupos de agricultores;
  • 185 agricultoras individuales recibieron financiación;
  • Se apoyó a 100 grupos de mujeres; y
  • Se desembolsaron aproximadamente 305 millones de RWF.

La iniciativa también influyó en el mercado de la financiación agrícola en general. Otra institución financiera, CLECAM, redujo su tasa de interés del 24 % al 18 % y eliminó el requisito de ahorro obligatorio del 10 %.

El testimonio de un agricultor también ilustró el valor de ajustar los calendarios de reembolso a los ciclos agrícolas. Con el producto ZAMUKA, los agricultores no empiezan a reembolsar hasta después de la temporada de producción, en lugar de hacerlo desde el primer mes del préstamo.

Junto con el apoyo técnico, la financiación permitió a los agricultores adoptar la técnica de captación de agua mediante hoyos zai y de cultivo resiliente de la yuca, que puede aumentar los rendimientos de aproximadamente 15 toneladas por hectárea a 45 toneladas por hectárea.

Principales enseñanzas del modelo ZAMUKA

INGABO identificó cinco enseñanzas principales:

  1. Los productos financieros deben crearse conjuntamente con los agricultores.
  2. Las organizaciones de agricultores pueden reducir el riesgo crediticio.
  3. La financiación debe combinarse con servicios técnicos.
  4. Las condiciones financieras deben reflejar los ciclos de producción agrícola.
  5. Las alianzas pueden generar un cambio sistémico en todo el ecosistema de financiación agrícola.

La experiencia demostró que los pequeños agricultores pueden ser sujetos de crédito cuando los productos se diseñan adecuadamente y que el modelo podría reproducirse en otros cultivos y países.

Experiencia de FINCORP en Eswatini

Mancoba Mazibuko, gerente de Apoyo al Desarrollo Empresarial de la Corporación de Financiación del Desarrollo de Eswatini (FINCORP), presentó la experiencia de FINCORP en la financiación de pequeñas empresas agrícolas, especialmente en la cadena de valor de la caña de azúcar.

La misión de FINCORP es empoderar a la ciudadanía de Eswatini mediante un acceso efectivo al crédito, la creación de empleo y la reducción de la pobreza. Su oferta incluye préstamos agrícolas, préstamos para capital de trabajo, arrendamiento de activos, financiación de pedidos y contratos, financiación para jóvenes, microcréditos, sistemas de garantía y servicios de asesoramiento empresarial, mentoría y acompañamiento.

Un ecosistema coordinado de financiación de la caña de azúcar

La cartera agrícola de FINCORP se concentra en gran medida en la caña de azúcar porque el sector se beneficia de una estructura institucional y de mercado relativamente bien desarrollada.

El ecosistema de financiación reúne a:

  • La Empresa de Desarrollo Hídrico y Agrícola de Eswatini, que apoya las infraestructuras de abastecimiento de agua a gran escala y de riego;
  • Los ingenios azucareros, que prestan apoyo técnico a los productores por contrato;
  • La Asociación Azucarera de Eswatini, que facilita el acceso a los mercados;
  • Las autoridades tradicionales, que ayudan a gestionar los acuerdos sobre tierras y las reclamaciones locales;
  • Los bancos y las IFD, que proporcionan financiación;
  • Los sistemas de garantía y las instituciones públicas; y
  • Las pequeñas empresas agrícolas.

FINCORP ha financiado a 92 pequeños productores de caña de azúcar o empresas agrícolas, con una superficie media de aproximadamente 40 hectáreas. Estas explotaciones operan en tierras de la nación esuatiniana, terrenos con contratos de arrendamiento de 99 años y tierras con título de propiedad.

Cada empresa agrícola tiene una media aproximada de 19 accionistas, muchos de los cuales aportaron tierras que antes se utilizaban para la agricultura de subsistencia y pasaron a la producción comercial de regadío.

Productos de financiación y criterios de elegibilidad

FINCORP ofrece dos tipos principales de préstamos para la caña de azúcar:

  • Préstamos estacionales, utilizados para fertilizantes, electricidad, salarios, reparaciones y otros costos operativos; y
  • Préstamos de capital, utilizados para establecer nuevos proyectos de caña de azúcar, incluidos el desmonte, los equipos de riego, la caña de siembra, el fertilizante inicial y la maquinaria.

Los criterios de elegibilidad incluyen la constitución legal como empresa individual, sociedad o cooperativa; la confirmación de los accionistas; el acceso a tierras cultivables; un permiso de agua válido;  una cuota de caña de azúcar; un plan de explotación; el cumplimiento ambiental y social; y la realización de cursos de formación sobre normas ambientales y sociales, gobernanza empresarial, gestión de empresas y gestión financiera.

FINCORP también presta servicios de asesoramiento empresarial, mentoría, acompañamiento, apoyo a la reestructuración, desarrollo de capacidades y asistencia para el cumplimiento ambiental y social.

Resultados de desarrollo y enseñanzas

FINCORP identificó varios resultados positivos de sus actividades de financiación agrícola:

La experiencia también puso de relieve la importancia del desarrollo coordinado. Cuando los proveedores de infraestructuras, los socios técnicos, los actores del mercado, las instituciones financieras y las empresas agrícolas tienen funciones claramente definidas, la financiación puede llegar de forma más eficaz a las poblaciones rurales desatendidas.

De cara al futuro, FINCORP identificó el próximo Programa de Ampliación del Abastecimiento de Agua de Mkhondvo–Ngwavuma como una oportunidad para ampliar la financiación a cadenas de valor resilientes y de alto valor, como la cúrcuma, las hortalizas tiernas, la carne de vacuno, las aves de corral y la producción agrícola.

Conclusiones principales

El webinario demostró que la financiación agrícola liderada localmente exige algo más que aumentar el volumen de capital disponible para la agricultura. Requiere cambios en la forma en que las instituciones financieras identifican prioridades, diseñan instrumentos, evalúan riesgos y entablan relaciones con las personas e instituciones a las que pretenden apoyar.

Entre las principales conclusiones figuran:

  1. Los actores locales deben participar en la definición tanto de los problemas como de las soluciones. La participación debe ser formal y continua, y comenzar antes de que se tomen las decisiones de inversión.
  2. Las organizaciones de agricultores pueden ser socios estratégicos para los BPD y las IFD. Pueden ayudar a las instituciones financieras a comprender las condiciones locales, reducir los riesgos crediticios y llegar a los productores desatendidos.
  3. La financiación agrícola debe adaptarse a los ciclos de producción. Las tasas de interés, los períodos de gracia, los requisitos de garantía y los calendarios de reembolso deben reflejar las características de cada cadena de valor.
  4. La financiación debe combinarse con apoyo técnico y organizativo. La formación, la educación financiera, los servicios de desarrollo empresarial, el apoyo ambiental y social y el acceso a los mercados pueden mejorar el rendimiento de las inversiones.
  5. Las alianzas deben asignar responsabilidades claras. Las intervenciones coordinadas en las que participen los gobiernos, las instituciones financieras, las organizaciones de agricultores, los actores del mercado y los socios de desarrollo pueden lograr un impacto mayor que las operaciones de financiación aisladas.
  6. La financiación del desarrollo debe reforzar la resiliencia económica local. Las inversiones deben apoyar a las empresas de propiedad local, las cadenas de valor locales, la seguridad alimentaria, la generación de valor añadido local y una mayor autonomía económica.
  7. Los BPD y las IFD deben equilibrar la viabilidad financiera con su mandato público de desarrollo. La financiación pública desempeña un papel especial a la hora de llegar a los actores desatendidos y abordar riesgos que las instituciones comerciales quizá no estén dispuestas a asumir.

Las experiencias de INGABO y FINCORP demostraron que ya existen modelos prácticos de financiación agrícola liderada localmente. Sus ejemplos muestran cómo la creación conjunta, las alianzas locales y el apoyo coordinado pueden permitir que los pequeños agricultores y las empresas rurales se conviertan en socios financieros viables, al tiempo que contribuyen a una transformación agrícola inclusiva.

Para acceder a las diapositivas y las grabaciones, haga clic aquí.

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